
Después de estar todo el sábado lloviendo, nadie se podía imaginar, primero, que amaneciera el cielo despejado y, segundo, que durante la noche metiera más de una cuarta de nieve polvo en Vegarada, estaba impresionante, el problema, el de siempre, nieve recién caída sobre nieve aposentada, la primera capa con peligro de marcharse, así que para no arriesgar mucho nos subimos a los clásicos lomos de Vegarada, aunque nuestra intención era haber subido al pico Faro. No obstante la nieve estaba buenísima, y disfrutamos del día que es a lo que fuimos.
En la foto se ve a Siro, detrás Carmen y detrás Carolina, el que hace la foto, Daniel (Patabis), un servidor...