
El domingo día 5 de enero amaneció un día alucinante: sol a raudales, ausencia de viento y una nieve que con la helada de la noche se endureció y compactó, ideal para cramponear; días como esos salen pocos en invierno. Eso si, a la sombra el termometro no creo que pasara de los 3º.
El grupo del día anterior se disgregó en 'grupúsculos' de tal forma:
Ana y Carolina se pasearon por Valdosin y tomaron el sol.
Malaquías, aprovechando las condiciones de la nieve, subió a Peña Ten, llegando ya de noche a la Uña.
Patabis y Carmen, se quedaron a medio camino de subir a Pileñes.
Siro y Chorbo subieron a la antecima de Pileñes, aunque el Chorbo aún tuvo tiempo de subir a una pequeña cumbre del cordal de Pileñes con ánimo de regalarse de una bajada con nieve primavera-dura.
En la foto el Chorbo en la antecima de Pileñes. Se aprecia la arista que lleva a la cumbre, pero al no poder esquiarse desistimos de seguir, además de requerir crampones y piolet.