GRUPO ESPELEOLÓGICO MATALLANA

Eventos organizados por el GEM

El GEM, a lo largo de su historia, ha organizado o participado de manera importante en la organización de encuentros espeleológicos de diversa índole, en otros nuestra labor ha sido la de participantes. En esta sección recogemos alguno de estos eventos.

Cartel de los Encuentros en ValdeónCon motivo de la celebración en 2018 del I Centenario del Parque Nacional de Picos de Europa, el Grupo Espeleológico de Matallana, con el patrocinio del Parque Nacional y la colaboración del Departamento de Geografía y Geología de la Universidad de León, organizó, en la localidad de Posada de Valdeón, los Encuentros Espeleológicos en Valdeón.

Los Encuentros se celebraron los días 11 al 14 de Octubre de 2018 y consistieron en:

Actividades de campo, con la realización de la integral de la Reina de la Caliza y diversas rutas por la zona de la Vega de Liordes.

Ponencias y presentación de audiovisuales de grupos que han trabajado en los Picos.

Exposición de fotografías y topografías de las cavidades exploradas por el GEM en sus más de cuarenta años de campañas en Picos de Europa así como de las actividades de otros grupos que colaboraron en la exposición.

Exposición de cartografía antigua de los Picos de Europa.

Toda la información relacionada con los Encuentros así como la memoria de los mismos se pueden ver en la página de los Encuentros que mantenemos abierta.

La Diputación de León, el Ayuntamiento de Posada de Valdeón y la Federación de Espeleología de Castilla y León colaboraron con nosotros en el objetivo de llevar a buen puerto los Encuentros. 

La Delegación Leonesa de Espeleología organizó las III Jornadas Nacionales de Espeleosocorro que se celebraron en León los días 11 al 14 de Octubre de 1984, curiosamente las mismas fechas de los Encuentros de Valdeón pero 34 años antes.

Espeleosocorro ValporqueroEl Grupo Espeleológico de Matallana participó activamente en la organización de las Jornadas compartiendo con los compañeros del Grupo de la Robla la responsabilidad de llevar a buen puerto el evento.

El número 3 de la revista SIL, publicado en Octubre de 1985, se dedicó exclusivamente a las Jornadas.

La localidad de Villamanín fue la sede de las Jornadas y se realizó una práctica de espeleosocorro en la cueva de Valporquero, planteando la extracción de un herido desde el sifón terminal por todo el curso de aguas. La práctica, al no cumplirse el objetivo de sacar la camilla, fracasó pero las enseñanzas que se sacaron del simulacro fueron de gran utilidad para enfocar de manera correcta una situación real de espeleosocorro.

Antes de comenzar la práctica de espeleosocorroNos reunimos más de 70 espeleológos venidos de todo el Estado y además de la práctica mencionada se hicieron ejercicios en el exterior y se presentaron varias ponencias incluidas dos sobre la utilización de explosivos en actuaciones de rescate en cavidades.

Al año siguiente se celebaron las IV Jornadas Nacionales de Espeleosocorro en Mondoñedo organizadas por la Federación Gallega de Espeleología.

Esto también forma parte de la historia del GEM. Quizás alguno no esté de acuerdo pero la historia no cambia porque no se esté de acuerdo. Simplemente ocurrió porque en aquel momento todo el núcleo duro de la espeleología leonesa, los que estábamos entrando en las simas de Picos, estuvimos de acuerdo en que ocurriese.

Iniciando la pintadaEn el verano de 1982, el GEM y el GER empezamos con la campaña en la canal de Mesones de tal forma que todas las semanas subíamos a Picos pasando por Riaño. Hasta ese momento, la presa que se alzaba sobre el río Esla no era, para nosotros, mas que un monumento a la estupidez humana que en plena dictadura decidía que uno de los valles más hermosos y ricos de España tenía que desaparecer bajo las aguas en nombre de un pretendido progreso incomprensible a todas luces.

El año que comienza nuestra actividad en Mesones también es el año en el que se pone en marcha la maquinaria que pretendía terminar la obra del dictador sin ni siquiera plantearse que otras opciones eran posibles. El pago por la paralización de la central nuclear de Lemóniz y el intento por parte del gobierno autonómico de atraer el voto, mayoritariamente conservador, del campo hacen que lo que todos dábamos por definitivamente parado, a falta de que se habilitasen los sistemas para revertir las tierras a sus antiguos propietarios, cobre un impulso inesperado.

Los espeleólogos no somos extraterrestres ajenos a lo que ocurre a nuestro alrededor y en aquél preciso momento, en el núcleo de actividad de la espeleología leonesa, hubo un consenso prácticamente unánime de que había que hacer algo.

Seguimos trabajandoSe trataba de intentar algo espectacular, que sólo los espeleólogos fuéramos capaz de afrontar, que no pusiera en peligro a nadie, en todo caso a nosotros, y bastante antes de que las habituales 'ecoacciones' de grupos como GreenPeace fueran del conocimiento del público en general.

Lo cierto es que decidir lo que íbamos a hacer fue relativamente rápido, pondríamos nuestro grito de oposición en la panza del monstruo. La palabra tampoco fue difícil de encontrar, Chema Lamparilla la propuso casi de inmediato DEMOLICIÓN, con acento y todo. Las letras tenían que tener unos cinco metros de altura y ser perfectamente legibles en cuanto apareciese el muro al bajar desde Riaño.

En la madrugada del 13 de Mayo de 1984 se pone en marcha toda la operación, somos una veintena de espeleólogos, todo el núcleo de Grupos Leoneses. Contamos con todo el material que vamos a subir a Picos para la campaña de verano. Lanzamos 8 cuerdas, más de 800 m. de cuerda se despliegan a lo largo del muro de la presa. Con el fin de no despertar sospechas el análisis sobre el terreno había sido mínimo y contábamos con que la decisión de si subíamos o bajábamos la íbamos a tomar sobre la marcha y estábamos preparados para cualquiera de las dos posibilidades ¡nadie va a enseñarnos a los españoles a improvisar!

La decisión final es subir; el descenso nos parece mucho más expuesto al estar atadas las cuerdas a las dos barandillas de la coronación de la presa y, como es natural, a ras de suelo.

El bote hinchable nos va llevando a cada uno de los ocho a nuestra cuerda. Remontar con botes de 15 kg. de pintura colgando de nuestros arneses nos parece hasta ligero en comparación con las desinstalaciones de la Redondina o L6. Son algo más de las cinco de la madrugada y el momento de la acción a llegado.

La D comienza a dibujarse sobre la panza y nos da a los demás la pauta a seguir. Las líneas en el muro funcionan como las rayas de un cuaderno, desde abajo nos ayudan a orientarnos en la pared.

Todo ha terminadoEn poco menos de cinco horas está todo terminado. La Guardia Civil, que había pasado hacia arriba mientras estábamos en la pared, al bajar desde Riaño fueron los primeros en ver, aparte de nosotros, la palabra en el muro.

Pasteles y bebida, buen ambiente y compañerismo entre los que estábamos acostumbrados a convivir y vivir en las cuevas y los campamentos, marcaron el resto del día.

La pintada del muro de Riaño colocó la lucha contra el pantano en otra dimensión y la situó en el foco de la atención mediática tanto a nivel nacional como internacional.

Se teje toda una leyenda en torno a la pintada, la hicieron unos de Madrid...El desconocimiento de quién y cómo contribuye a la aureola que envuelve la pintada.

Volvimos a las cuevasNosotros volvimos a nuestras cuevas y a nuestra actividad en la montaña sabiendo que habíamos hecho lo que teníamos que hacer. Siempre mantuvimos una conexión con la oposición al pantano y aunque no se pudo evitar la desaparición de los pueblos tenemos el convencimiento y la seguridad de que nuestra lucha y la de muchos otros no fue inútil.

Durante unos cuantos años nuestras flamantes TSA eran bicolores, mayoritariamente blancas con trozos de color rojo, y sino comprobarlo en la foto tomada en el sumidero de Liordes.

GEM y GER unidos, aquí como en tantas y tantas cuevas, cada uno con sus peculiaridades y personalidad, llevamos a cabo esta acción que no es espeleología pero que evidentemente forma parte de la historia de la espeleología leonesa.